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Esta especie de pez habita únicamente en los
arrecifes más protegidos del mar, necesitan de una profundidad de entre
1 a 45 metros. Los peces cofre se encuentran en las zonas más
cálidas del Pacífico y el mar Rojo. Presentan un cuerpo
fortificado y rígido que les ofrece protección contra sus predadores,
aunque su morfología le resta rapidez en sus movimientos.
Se desplaza gracias al impulso de sus aletas pectorales en forma de
abanico, ayudadas por la ondulación ondeada de las aletas dorsal y
anal. Su coraza espinosa, presenta pequeñas espinas y tubérculos
que le dan una textura áspera y desigual. Cuando se sienten
amenazados tiene la capacidad de segregan una sustancia venenosa que
hace que sean devueltos por sus predadores cuando los han intentado
devorar. La toxicidad de esta sustancia se debe al ingesta de un
tipo de alga que le proporciona esta defensa.

El pez cofre posee una piel con gran variedad de
colores brillantes que son signo de advertencia para el resto de
animales conforme se trata de un pez venenoso. Su tamaño tan sólo
pude alcanzar los 45 cm de longitud. Su alimentación se basa en
pequeños animales como gusanos, cangrejos, almejas, peces, además de
algas marinas.
El macho es territorial y se reproduce con todas las hembras de su
harén cuando las temperaturas del agua son cálidas. El ritual de
apareamiento, consiste en que el macho muestra sus llamativos colores
dando vueltas alrededor de la hembra, luego la pareja se desplaza hasta
la superficie y el macho transmite ondas sonoras, tan fuertes que
pueden percibirlas los buzos que se encuentren en el lugar. Más
tarde, la hembra desova dejando los óvulos fecundados donde se han
apareado, y éstos serán arrastrados por la corriente.
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