|
Este mamífero de la familia de los equidos, procede
de África y su característico dibujo de rayas le da una particularidad
especial, además de ser un perfecto camuflaje. Su tamaño es
algo inferior al caballo y se pueden diferenciar tres especies.
Una es la cebra de montaña, se encuentra en los territorios montañosos
de Sudáfrica y años atrás representaban un gran grupo que han
disminuyendo por la abusiva caza que ha sufrido.

Es la de menor tamaño, alcanza apenas 1,3 metros
de altura. Posee un cuerpo musculado, piernas cortas, las rayas
del cabeza son marrones y su hocico color castaño. Otra especie,
es la llamada cebra común o Burchel, que se localizan en la sabana
oriental y del sur de África. Y, la tercera es la cebra Grévy o
real, presenta una altura de metro y medio y sus rayas son más finas y
numerosas. En la actualidad, se cuentan muy pocos ejemplares de
esta especie, se encuentran en el este de África en las zonas más
yermas.
Por lo general, forman grupos familiares que oscilan entre los 5 y 20
miembros y se componen de un macho semental, unas seis hembras y los
potrillos. El macho dominante se enfrenta al resto marcándoles la
distancia con sus hembras, en la época de reproducción son frecuentes
los conflictos entre ellos. Las hembras tienen una cría por vez y
la gestación dura doce meses. El potrillo estará con sus padres
hasta los dos años, momento a partir del cual se emancipa y comienza la
edad adulta. Las hierbas y hojas de árboles constituyen su
alimentación básica y, necesitan de un mínimo de agua al día por ello
suelen estar cerca de charcas o ríos.
|