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Este mamífero marino se encuentra en zonas próximas
a las costas y existen 32 especies, la más conocida es el delfín mular,
lo podemos ver en los zoológicos. Su tamaño varía en función de
la especie a la que pertenezca, se pueden encontrar desde 3 metros de largo
hasta de 1,2 metros.
Tienen establecido un sistema de comunicación mediante sonidos,
movimientos de danza e incluso con piruetas y saltos. Al emitir
sonidos los otros interpretan los ecos que se generan al entrar en
contacto con los objetos de su entorno.

Prefiere las aguas templadas y suele agruparse en
manadas generalmente numerosas. Su alimentación se basa en gran
variedad de peces. Cada delfín presenta marcas propias que lo
identifican y lo diferencian de los otros.
Los científicos, tras realizar varias investigaciones y estudios han
confirmado que el delfín, al igual que la ballena, proviene de
mamíferos terrestres que con los siglos y su evolución han derivado en
animales marinos.
Se desenvuelven perfectamente en el agua, son excelentes nadadores y
acróbatas del mar. Son capaces de alcanzar los 60 km por hora
nadando y pueden permanecer sumergidos unos 5 ó 10 minutos.

Están provistos de una lengua muy particular,
surcada, de forma que las crías pueden ser amamantadas sin mezclar la
leche de la madre con el agua del mar. Al dormir, los delfines,
permanecen en alerta, pueden cerrar un ojo y el otro estar abierto, de manera que
aunque esté medio dormido continua en vigilancia e incluso pueden nadar.
Los delfines han demostrado poseer la facultad de la inteligencia, es
decir, son capaces de entender y reconocer palabras emitidas por
humanos, además de mostrarse totalmente hábiles para el aprendizaje y
un gran nivel de empatía. En grupo, se distribuyen funciones y cooperan
para la pesca.
La reproducción es muy parecida a la de los humanos. El macho
corteja a la hembra y si consigue su aceptación pasan a copular.
Normalmente la época de apareamiento es todo el año, excepto aquellos
que habitan en aguas más frías, que limitan la época a primavera.
La gestación dura unos 12 meses y pasado dos años pueden volver a
criar. Una vez paren a la cría le ayudan a ascender a la
superficie para que pueda respirar, luego volverá a sumergirse para
poder mamar. La primera etapa de crecimiento es rápida, pronto
cogen peso y tamaño.
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