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De los animales terrestres que habitan en el
planeta es el que más altura presenta. Su procedencia es
africana. Se ubica en zonas secas en el sur del Sahara. Se
han encontrado machos que alcanzan hasta 5,5 metros de altura, siendo
normalmente de unos 5 metros. Lo que más caracteriza su cuerpo,
es su prolongado cuello y sus largas patas, así como los colores de su
pelaje.
Sobre su amarillo pelaje se dibujan de forma irregular manchas pardas.
Su vientre es blanco. Los ossicrons, son pequeños cuernos que no
sobresalen de la piel, si no que están recubiertos y entre medio de su
frente tiene una cresta. Su gran altura y su larga lengua le
permiten comer las hojas más tiernas que se encuentra en las copas de
los árboles.

Aunque tiene un cuello muy largo, tiene las mismas
vértebras que cualquier mamífero, siete, sólo que son mucho más
alargadas. Dispone un sofisticado sistema de regulación de la
presión de la sangre, para evitar una cantidad excesiva en el cerebro
cuando se reclina para beber. Al ser tan grande su corazón ha de
tener doble presión en la sangre con el fin de equilibrarla contra la
gravedad.
En cuanto a las manadas suelen componerse de unos 30 miembros que es
encabezado por un macho. Al llegar al final de sus vidas, se apartar
del grupo y viven en solitario. Normalmente, viven sobre los 26
años si están en libertad. Establecen comunicación entre ellas
mediante infrasonidos que el oído humano no puede percibir.
Aguantan sin ingerir agua hasta unos 30 días, la falta de agua la
suplen con la que guarda las hojas de las acacias. A los
cuatro años aproximadamente inician su madurez sexual. La
gestación de las crías es de 15 meses y tan sólo unos minutos después
de nacer ya van intentando incorporarse hasta conseguir caminar.
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