Las salamandras también conocidas con el nombre de
tritones, aunque guardan algunas diferencias, son anfibios que tienen
su hábitat en zonas que puedan tener contacto directo con el agua o bien
zonas con suelos muy húmedos, por lo general en lugares boscosos.
Existen algunas especies que viven de forma
permanente en el agua, otras que alternan con el suelo terrestre y
otras que cuando son adultos y están plenamente desarrollados habitan
exclusivamente en tierra. Aparentemente se pueden confundir con
algunas especies de lagartos, pero se distinguen porque no poseen
escamas en su piel.
Según la zona a la que pertenezcan presentan unos colores u otros y las
manchas de su piel también varían en función de su procedencia.
Se alimentan de todo tipo de animales invertebrados como gusanos,
lombrices, babosas, insectos, pequeñas arañas, etcétera

Se encuentran normalmente en las zonas norteñas aunque también es
probable ver algunas especies en el norte de América del Sud.
Suelen presentar dimensiones pequeñas como máximo unos 30 cm, a
excepción de la salamandra endémica de Japón que puede alcanzar el
metro y medio de longitud y pesar hasta 25 kilos.
Posee una cualidad sorprendente y, es que puede regenerar las partes
del cuerpo que haya perdido, como la cola o las patas. Durante
siglos se ha creído que se trataba de una animal venenoso porque
segrega una sustancia balquecina que produce incómodas irritaciones si
está en contacto con la boca o los ojos, pero sólo consiste en un
sistema de defensa para sus depredadores.
Se desplaza con lentitud y se muestra más activa en los periodos
lluviosos en abundancia. Durante los meses con temperaturas
extremas de frío o calor permanece en un estado de letargo.
Durante las horas diurnas se mantienen ocultas en las cavidades
naturales que forman las rocas, protegiéndose del sol.
En la época otoñal se reproducen y se aparean en suelo terrestre.
La hembra, una vez fecundada, desarrolla los huevos en su interior y en
diciembre o enero paren las larvas, generalmente entre 30 y 40 cada
vez. Pasados unos 3 meses, cuando alcanzan unos 6 cm de longitud,
salen de las aguas donde han estado durante los primeros meses de vida.